Marcos Witt llegó por primera vez a Mendoza con su tour de música para realizar un concierto en la Arena Maipú. Sin embargo, antes del evento él brindó una entrevista al diario Los Andes dijo que la gente confunde el gusto musical con lo que es música de Dios.

“Creo que la molestia de mucha gente con estos estilos tiene que ver con que no es de su gusto personal. Muchas veces confundimos un gusto musical con lo que muchos dicen que es música de Dios o no. Simplemente porque no sea de mi gusto, no significa que no sea música que Dios pueda usar”.

“He visto a muchísimos de los artistas de reggaetón como de rap, que Dios los usa para alcanzar una subcultura y una generación de personas que no van a escuchar a alguien como Marcos Witt. Sí van a escuchar a esos artistas y a través de su música, tienen un acercamiento con Dios y una concientización espiritual”.

“Igual que cuando Dios usó un burro para hablarle a un profeta, Dios puede usar cualquier instrumento dispuesto para hablarle a la gente. Esos géneros son para hablarles a esas subculturas”, resaltó Marcos Witt

Cuando le preguntaron al salmista cuál era la diferencia entre la música
secular y la cristiana él dijo: La música cristiana se diferencia en el hecho
que la música de la industria es entretenimiento… La música cristiana tiene
un contenido tan distinto que acompaña a las personas en sus momentos de
tristeza, de dolor, de angustia de desesperación y de duda. Eso es lo que
destaca mucho y diferencia a la música cristiana. Cuando las personas tienen un encuentro con Dios a través de una canción, es muy distinto a nada que se la esté pasado lindo en un concierto. Y eso es lo que nos hace diferentes.

Creo que la música cristiana va a seguir creciendo porque las personas
cuando se dan cuenta que hay una música que no solo entretiene y disfrutan,
sino que tiene un contenido de esperanza y de fe, son las razones por lo que
crece”.

“La gente está escuchando música independientemente de sus religiones”,
dijo destacando que él lleva en sus canciones un mensaje de esperanza en Dios
que “si ponemos nuestros ojos en él, las cosas van a estar mejor